El delito ambiental está siendo claramente perseguido por los jueces, lo cualitativo de este balance es que es el cambio en la tradicional tolerancia de estos siniestros a considerarlos delitos. No en vano en los últimos años se han llevado a cabo numerosos procedimientos penales, cambiando la situación que hasta ahora era predominante donde se condenaba al acusado con un multa por penas de cárcel.